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lunes, 13 de noviembre de 2017

Desde que no escribo

Desde que no escribo, no estoy sola, ya sea bueno o no, pero nunca estoy sola, y todas las cosas que podría escribir y que no tengo tiempo de hacer, se van almacenando en mi cerebro y nunca existe el momento de sentarme conmigo misma a escribirlas y al final se me olvidan. Pero es cierto que tengo necesidad de retomar el blog, de contar mis batallas y mi día a día con la esclerosis múltiple.

Hoy he tenido revisión de neurología, la visita de control de los 6 meses, y según ella, estoy perfecta y ella muy contenta de que lo esté. El otro día me hice la lista de dudas y consultas para hacerle, pero por primera vez en 4 años de revisiones me he quedado en blanco y no me he atrevido a sacarla. Siempre, junto a la neuróloga está la enfermera de la unidad de EM del hospital a quien conozco desde el inicio, y una doctora joven aprendiz a la cual le va explicando cosas sobre la enfermedad conforme va hablando conmigo y me van inspeccionando, hoy a parte de ellas 3, había una cuarta persona, una chica en prácticas y ésta última me miraba raro. Por primera vez en todo este tiempo me he sentido incomoda y no he querido decir nada, me he dejado hacer sin decir nada más que las preguntas que me han hecho. Me sentía totalmente observada, incluso intimidada. He salido con un sabor agridulce. Debería sentirme contenta de que me digan que estoy bien, que tecfidera está funcionando, pero he salido vacía, con las mismas dudas que tenía antes de entrar y enfadada conmigo misma por no haber sido valiente y hacer  las preguntas que me había preparado para no olvidarme. Ahora a esperar 6 meses con las dudas en el bolsillo, con algunos miedos que quizá hoy hubieran sido resueltos.

Hoy no me he conformado con que me digan que me ven bien, con que me pregunten por mi hijo o me digan que me queda muy bien el pelo así... es cierto que son muchas visitas, que hay complicidad con ellas y confianza para ese tipo de comentarios, pero hoy me ha faltado algo, alguna novedad sobre avances en la medicación, algún consejo sobre hacer deporte y la importancia de alimentarse bien, hoy me ha faltado mucho y me han sobrado halagos.

Pero la culpa no es más que mía, por haber sonreído amablemente cuando me presentaban a las "intrusas", por haber hecho que me alegraba de lo que me estaban diciendo y por no haber sacado mi nota escrita con bolígrafo de color verde brillante.



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1 comentario:

  1. Pues de todo se aprende, no solo los que están en prácticas. Lo malo esperar a resolver las dudas.
    Es imprescindible el contacto con los pacientes, una cosa es la teoría y otra tenerlo delante. Pero aún no tienen las tablas para no hacernos sentir incómodos (si hasta los que tienen años de experiencia a veces nos hacen llorar...).
    Entiendo perfectamente esa sensación pero pasados unos días va a desaparecer y te quedarás con las buenas noticias, que ya era hora. Un besazo.

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